Lisandro estaba jugando en la plaza cuando se acercó un señor que llevaba de la correa un perro muy grande. El perro ladró fuerte. En vez de asustarse como siempre, Lisandro le acarició la cabeza. Y el perro le lamió la mano", relata Shua en su texto.

"`El Miedo a los Perros` se escapó de su cuerpo y salió corriendo. Era de color azulado", describe Shua en el libro ilustrado por Sebastián Dofour y publicado por el sello Aerolito de Capital Intelectual.

El pequeño protagonista persigue a su miedo porque no quiere que se le vaya del todo. Así entra por el hueco de un árbol y se topa con el país lleno de miedos perdidos, compuesto por los `Miedos al Trueno`, `Miedos a Prender el Fuego`, `Miedo a que te Coma el mar`, a los `Fantasmas` y a que se `Caiga un Diente`.

Luego de su asombro por conocer un mundo distinto, Lisandro termina su paseo cuando recuerda que quizás su mamá tenga miedo a perderlo en la plaza, mientras uno de los miedos le explica la utilidad de su existencia y le ofrece llevarse algún de recuerdo desagradable.

EL PAIS DE LOS MIEDOS PERDIDOS

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Lisandro estaba jugando en la plaza cuando se acercó un señor que llevaba de la correa un perro muy grande. El perro ladró fuerte. En vez de asustarse como siempre, Lisandro le acarició la cabeza. Y el perro le lamió la mano", relata Shua en su texto.

"`El Miedo a los Perros` se escapó de su cuerpo y salió corriendo. Era de color azulado", describe Shua en el libro ilustrado por Sebastián Dofour y publicado por el sello Aerolito de Capital Intelectual.

El pequeño protagonista persigue a su miedo porque no quiere que se le vaya del todo. Así entra por el hueco de un árbol y se topa con el país lleno de miedos perdidos, compuesto por los `Miedos al Trueno`, `Miedos a Prender el Fuego`, `Miedo a que te Coma el mar`, a los `Fantasmas` y a que se `Caiga un Diente`.

Luego de su asombro por conocer un mundo distinto, Lisandro termina su paseo cuando recuerda que quizás su mamá tenga miedo a perderlo en la plaza, mientras uno de los miedos le explica la utilidad de su existencia y le ofrece llevarse algún de recuerdo desagradable.